
Alustante acogerá este próximo sábado 16 de mayo el IV Encuentro de Chuzo y Bandera, una jornada con la que el municipio volverá a reivindicar una de las tradiciones populares más singulares de la comarca del Señorío de Molina y el Alto Tajo.
El encuentro reunirá este año a diez localidades de Guadalajara, Teruel, Cuenca y Valencia, aunque el protagonismo principal recaerá en los pueblos guadalajareños que mantienen viva la tradición del bandeo y baile de bandera: Alustante, Orea, Alcoroches, Tordesilos y Piqueras.
La jornada nace con el objetivo de conservar y difundir unas costumbres ligadas históricamente a las fiestas patronales, celebraciones religiosas y actos de homenaje colectivo de la comarca molinesa. En localidades como Orea, esta tradición conserva una especial relevancia con celebraciones como La Reverencia y el Bandereo de los Quintos, con más de 150 años de historia y reconocidas recientemente como Fiesta de Interés Turístico Provincial.
También Alcoroches mantiene vivo el Baile de la Bandera de San Timoteo, uno de los rituales más antiguos de la Sierra de Molina, mientras que Alustante, como municipio anfitrión, conserva igualmente una fuerte vinculación con el bandeo de bandera y el folclore serrano. Lo mismo ocurre en Tordesilos y Piqueras, donde estas prácticas siguen formando parte esencial de las celebraciones locales.
Junto a los pueblos de Guadalajara participarán también Villastar, Caudé y Cella, en la provincia de Teruel; Santa Cruz de Moya, en Cuenca; y Tuéjar, en Valencia, en un encuentro que busca estrechar lazos entre municipios unidos por un patrimonio cultural compartido.
La programación arrancará a las 11.00 horas con la recepción de participantes y el acto inaugural. Después tendrán lugar las exhibiciones de bandeo de bandera y baile del chuzo, uno de los momentos centrales del día por la destreza y dificultad técnica que exigen estas manifestaciones tradicionales.
La jornada continuará con una comida de hermandad abierta a vecinos y visitantes, además de bingo, sobremesa con charanga, tardeo, fiesta nocturna con discomóvil y cena popular.
Desde la organización se subraya que este encuentro no busca solo ofrecer una cita festiva, sino también reivindicar el valor cultural de unas tradiciones que forman parte de la memoria colectiva de los pueblos serranos y que siguen siendo símbolo de identidad, arraigo y orgullo rural.
EFE