Mañana día 3, es el patrón de Cabanillas
Desde hace cuatro años Cabanillas del Campo recuperó su botarga. En la víspera de su festividad, San Blas, la botarga cabanillera ha recorrido diferentes puntos de la localidad para 'hacer de las suyas'.
El primero de los encuentros tuvo lugar en el Centro de Mayores, con los ancianos y ancianas del Servicio de Estancias Diurnas. La botarga entretuvo a los usuarios y usuarias con sus bailes y muecas, alegrándoles la mañana y rompiendo la rutina.
El segundo fue con escolares, estudiantes de 6º de Primaria de los colegios de la localidad, en la Casa de la Cultura donde unos cincuenta escolares de los colegios San Blas y los Olivos se sumaron a la algarabía de este personaje que se suma al folclore de la Campiña.
Cabe recordar que la Botarga de San Blas de Cabanillas es un personaje tradicional y emblemático de Cabanillas del Campo, que representa una de las tradiciones más antiguas y singulares de la provincia. Se trata de una figura festiva alegre y colorida que sale a las calles cada 3 de febrero, día grande de San Blas, patrón de la localidad. La Botarga cabanillera lleva un vistoso traje de tela recia en colores rojo, blanco y verde (los representativos de la localidad), una máscara de esparto y paja que tapa su rostro, y cencerros que suenan al moverse y cuelgan de un cinturón. A veces sale con un personaje gemelo, «El Campana», quien porta una campana para anunciar su llegada y animar la fiesta. Su comportamiento es juguetón y travieso, y le gusta correr tras niños y mayores, molestar amistosamente a los viandantes, y llenar las calles de algarabía.