Azuqueca homenajea a los aviadores del Campo X y a las fuerzas aéreas de la República

Se han descubierto dos monolitos y se ha inaugurado una exposición

1 1Momento de descubrimiento de la placa. Foto: Ayto de Azuqueca.

Josefina Castañeda nació en Azuqueca, en el barrio de Cantarranas, hace casi 87 años. Este viernes se la veía bien por las calles de su pueblo, aunque admitía que le costaba aguantar las lágrimas. Primero en el Centro Social, después en la Plaza General Vives, frente al denominado “Hotel” y, más tarde, en la sala de exposiciones del CAAZ.

En esos tres lugares Azuqueca ha venido a reparar este viernes una suerte de deuda histórica para con unos hombres que, durante la Guerra Civil y desde el propio municipio azudense, no dudaron en ponerse del lado del orden constitucional. El padre de Josefina fue uno de ellos. Después de casi noventa años de todo aquello, esta mujer declaraba sentirse “muy, muy emocionada”

Nuevo 1Monolito en la Plaza General Vives. Foto: Ayto de Azuqueca.

La mañana comenzaba con la inauguración de un recordatorio en el Centro Social Municipal de la calle Eras, sede del antiguo ayuntamiento de Azuqueca. Allí, una placa instalada por la Asociación de Aviadores de la República (ADAR) recuerda “a todo el personal de las Fuerzas Aéreas de la República y a los azudenses que prestaron servicio en el aeródromo azudense Campo X”

En el acto de descubrimiento han estado presentes el alcalde de Azuqueca, Miguel Óscar Aparicio; el presidente de las Cortes Regionales, Pablo Bellido, la propia Josefina Castañeda y la presidenta de ADAR Carmen Marimón. No ha faltado el historiador Juan Antonio García, autor del libro “Campo X. Una historia de la Guerra Civil en Azuqueca”, obra que ha servido de espoleta para todo este proceso de recuperación de la memoria local.

2 1Juan Antonio Garcia explica la muestra a Aparicio y Bellido. Foto: GUdiario.

Campo X

En su libro, el historiador azudense habla del funcionamiento de un campo de aviación secreto en Azuqueca durante la Guerra Civil y detalla, entre otras cosas, como los pilotos convivieron con la población azudense en esos años.

La casona de la Plaza General Vives, conocida como el “Hotel”, era su lugar de residencia habitual. Hasta allí se ha desplazado esta mañana la comitiva, para descubrir un monolito conmemorativo con una foto tomada en marzo de 1937. En ella aparece Ramón Castañeda.

3 1La exposición dedica un apartado especial a Azuqueca. Foto: GUdiario.

El último acto de la mañana ha tenido lugar en la sala Jesús Campoamor del CAAZ, donde se ha inaugurado la exposición “Aviadores de la República”. A través de paneles y vitrinas, la muestra repasa la infraestructura de las fuerzas republicanas, la ayuda extranjera, las principales batallas, el exilio, la creación de asociaciones y revistas escritas por sus miembros. Además, ADAR ha incluido dos paneles dedicados al aeródromo de Azuqueca, con fotografías y la historia de este lugar.

Pioneros 

“Mucha gente considera que Azuqueca, como ha sido siempre un pueblo de paso, no tiene historia y hoy demostramos que no es así”, ha indicado el alcalde azudense Miguel Óscar Aparicio, quien ha destacado que “Azuqueca acogió a estos pioneros de la aviación, que defendieron la democracia en la Guerra Civil e hicieron vida en nuestro municipio”.

Posado 1La presidenta de ADAR, Carmen Marimón, explicó la muestra. Foto: Ayto.

Por su parte, Carmen Marimón, presidenta nacional de ADAR, ha destacado que el Campo X de Azuqueca fue “el primero en acoger a una escuadrilla de chatos en España con mecánicos, técnicos y pilotos soviéticos -la escuadrilla Palancar, liderada por Pavel Richagov-”

Por su parte Pablo Bellido, el presidente de las Cortes Regionales, se ha referido al libro “Campo X”, escrito por Juan Antonio García Sánchez. “Nos ha descubierto la importancia que tuvo nuestro municipio en la Guerra Civil” y es “un regalo impagable”. “Azuqueca tiene una bonita historia que conocer, que contar y de la que sentirnos orgullosos”, ha dicho.

4 1Josefina Castañeda, junto a la foto de su padre. Foto: GUdiario.

Y mientras seguían los discursos y los fotógrafos hacía su trabajo. Josefina Castañeda seguía allí abrumada, aguantando las lágrimas de emoción entre tanto recuerdo “esto es un reconocimiento que ha tardado, fíjate los años que tengo”

Josefina vivió en Azuqueca su primer año hasta que marchó a Madrid, donde ha hecho su vida. Sin embargo nunca ha perdido el vínculo con su pueblo “siempre vinimos a las fiestas, el tercer domingo de septiembre. Desde que era niña, siempre he conocido Azuqueca y nunca hemos tenido ningún problema con nadie”

Se le notaba satisfecha a esta mujer, enérgica desde la altura que dan los años. Agradecida por este reconocimiento y solícita ante una simple petición. “¿Puedo hacerle una foto, Josefina?” “Sí, aquí, al lado de mi padre”

Este sitio web usa Cookies para mejorar y optimizar la experiencia del usuario. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver política