Se recuperarán tres edificios emblemáticos y se mejorarán las conexiones internas de la zona
Salinas de Imón en una imagen recogida en el anteproyecto elaborado para su recuperación
Cuando uno circula por la carretera comarcal CM 110, y a apenas 14 kilómetros de Sigüenza (Guadalajara), el viajero se encuentra con una imagen de desolación y ruina. A cada lado de la carretera se levantan grandes edificios que hablan de una época de esplendor, pero de los que hoy en día apenas quedan vigas caídas y piedras amontonadas. Unos cientos de metros más allá se observan estanques ordenados en cuadrícula, comunicados por desagües y viejas norias.
Son las salinas de Imón, una industria de sal que empezó a explotarse en el siglo X y que ha sido símbolo de esplendor y crecimiento en la comarca durante siglos pero que, desde hace unos años, ya demasiados; languidece incrementando su ruina día tras día.

La situación podría cambiar en los próximos años gracias a la propuesta de convertir parte de la comarca en paisaje natural protegido por la UNESCO. El “Proyecto paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza” fue aupado el pasado día 9 de abril a ser la propuesta de España para convertirse en paisaje natural protegido por ese organismo patrimonial y ahora está el reto de recuperar la esencia de la comarca, y entre esos proyectos se encuentran las salinas de Imón.
Los edificios están en avanzado estado de ruina/ Diputación GuadalajaraUna petición antigua
Desde hace años el ayuntamiento de Sigüenza trabaja para devolver el atractivo a una zona que más que uso empresarial pasará a ser un atractivo turístico. Ya se elaboró un primer plan de recuperación valorado en más de 2 millones de euros que ahora se va a ejecutar parcialmente. De momento, parte de los terrenos, de propiedad particular, han sido cedidos al ayuntamiento y ahora la Diputación está trabajando para llevar a cabo el proyecto de su rehabilitación.
Estado actual de la noria mayor que se recuperará en esta fase/ Diputación Guadalajara
Una mejora parcial
Según el estudio realizado los trabajos de recuperación se centrarán en tres estructuras emblemáticas: la noria mayor, el partido de Altillas y una parte del almacén de San José.
En el caso de la noria mayor se mejorará el tejado, los muros e incluso la campana chimenea y la maquinaria original.
En el Partido de las Altillas se restaurarán los pavimentos de piedra, los muretes de fábrica y los tablones de madera de pino que sirven de separación entre balsas, y el tercer elemento a recuperar es el almacén de San José que es donde se guardaba la sal, un edificio que se convertirá, en otra fase, en la zona de acogida de visitantes, con venta de productos salinos. También habrá un espacio para oficinas. De este gran edificio apenas se recuperará un tercio del mismo debido a sus grandes dimensiones que sobrepasan el presupuesto.
Partido de las altillas/ Diputación Guadalajara
Además, se mejorarán los caminos que unen los edificios y se construirá un aparcamiento para 20 vehículos en la explanada frente al Almacén de San José. Un proyecto en el que no se incluye la musealización que se hará en el complejo y que se dejará para una fase posterior.
Esta misma semana la mesa de contratación de Diputación de Guadalajara confirmaba el nombre de la empresa que redactará el proyecto definitivo: el estudio MANAGEMENT SOLUTIONS 4 CONSTRUCTION, S.L que tiene un presupuesto de 75.000 euros para este primer paso aunque se estima que el arreglo rondará el millón y medio de euros extendiéndose durante varios años.
En primer plano un edificio en ruinas, las salinas al fondo/ Diputación Guadalajara