Trabajan con el concepto de que “sin bienestar emocional no hay aprendizaje real”
IES Carmen de Burgos Seguí de Alovera. Foto: JCCM
El IES Carmen de Burgos Seguí, centro público de Educación Secundaria ubicado en Alovera, ha sido seleccionado entre los mejores centros educativos del mundo en la categoría de salud y bienestar en los Global Schools Prize 2026, premios internacionales impulsados por la Varkey Foundation.
Tras la publicación oficial de los centros finalistas, el instituto alcarreño se sitúa entre los 5 mejores centros del mundo en su categoría, siendo además el único centro español seleccionado en esta categoría, compitiendo con centros de países como Bután, Camboya, Uganda y Sudáfrica, según informan desde este centro en nota de prensa.
El proyecto del IES Carmen de Burgos Seguí se fundamenta en una idea clave: “sin bienestar emocional no hay aprendizaje real”, aseguran, una filosofía que se traduce en una organización del centro donde el acompañamiento, la prevención y la atención a las necesidades emocionales forman parte de la vida diaria.
Entre las iniciativas desarrolladas destacan programas de educación emocional, alumnado ayudante, espacios de regulación emocional, proyectos de participación y acciones comunitarias que refuerzan el vínculo entre el centro, las familias y el entorno.
La organización de los Global Schools Prize ha realizado el anuncio oficial del Top 50 a través de sus canales internacionales, y durante la primera semana de mayo se darán a conocer los centros seleccionados en el Top 10 por categorías, que accederán a la fase final del premio.
Desde el centro se ha querido poner en valor el trabajo colectivo de toda la comunidad educativa, destacando que este reconocimiento es fruto del compromiso diario del profesorado, el alumnado y las familias.
“Este logro supone un importante impulso para seguir avanzando en un modelo educativo que sitúa a la persona en el centro, consolidando al IES Carmen de Burgos Seguí como un referente en bienestar educativo a nivel internacional”, concluyen desde el centro.
EFE