Nuevo episodio de acoso inmobiliario en la calle Abetos, en Azuqueca

Las inquilinas de la finca ya vivieron hechos parecidos en octubre de 2025

Acoso1Empresa de "desocupación" ante el inmueble. Foto: Plataforma Feminista S.I.

Iris vivía en la mañana de este miércoles una pesadilla en su piso del número 22 de la calle Abetos, en Azuqueca de Henares. “Me había ido a llevar al colegio a mi hija y, cuando he vuelto no me han dejado entrar a mi casa. Eran como nueve o diez hombres, han puesto una cerradura en el portal y me han dicho que no me dejaban entrar” La situación, por mucho que pudiera parecer la descripción de un sueño angustioso, ha sido totalmente real y tiene nombre: se llama acoso inmobiliario.

“He llamado a la policía y mientras llegaba han intentado poner puertas antiocupa. Se la han colocado a una vecina, con la suerte de que ella no estaba en la casa. La policía ha venido pero les ha dejado trabajar” continúa Iris “no me dejaban entrar a mi ni a los vecinos que querían salir”

Ese grupo de hombres, ataviados con parafernalia militar y dotados de mascarillas (como en los tiempos del covid) eran miembros de una empresa de desalojos. Llevaban, según los testigos, tres puertas anti ocupación, de las que solo han podido poner una, en la casa de Angustias. La Guardia Civil les ha pedido que la retiraran pero ellos, siempre según la versión de los testigos, se han negado.

Acoso4 1Miércoles "ajetreado" en esta calle azudense. Foto: GUdiario.

Asesoradas por la Plataforma Feminista y el Sindicato de Inquilinas de Guadalajara, las afectadas han interpuesto la correspondiente denuncia. Finalmente han podido acceder al interior de la vivienda para encontrarse que, además, al inmueble se le había cortado la luz.

La situación no es nueva en esta finca. Ya el pasado mes de octubre estas vecinas, todas mujeres, tuvieron que enfrentarse a una empresa anti ocupación para permanecer en sus casas ante los intentos de desalojarlas.

El edificio había cambiado de propiedad y las inquilinas, entonces, afirmaban sufrir presiones y maniobras intimidatorias por parte de la empresa propietaria. Querían que abandonaran unos pisos en los que llevaban residiendo con contratos de alquiler anteriores. De todo aquello quedan aún pendientes denuncias por corte de suministros, entrada ilegal, agresiones... (leer aquí la noticia)

Acoso3 1Las inquilinas, con la denuncia presentada. Foto: PF Sindica Inquilinas.

El problema, parece ser, se calmó, pero ahora ha vuelto a reproducirse. La propiedad ha cambiado de nuevo y regresan las presiones, en esta ocasión a través de otra empresa de desocupación. “Me acaban de decir que el piso donde vivo es de una propiedad nueva, algo de lo que yo no tengo constancia” afirma Iris “nosotros estamos pagando el gas y la luz, aparte del alquiler, que se lo abonábamos al anterior propietario; a los nuevos no lo hacemos porque no se han puesto en contacto con nosotros, no tenemos dónde hacerlo”

"Todos inquilinos"

“Esto es una práctica que se está haciendo mucho” recalca Miriam Agudo, del Sindicato de Inquilinas “compro viviendas, no aviso a los vecinos y estos, como no saben nada, dejan de pagar porque nadie se ha puesto en contacto con ellos”

Acoso5 1Guardia Civil, empresa "desocupa", apoyo a las inquilinas.. Foto: GUdiario.

La táctica incluye negar a los vecinos la condición de inquilinos con lo que se les adjudica, directamente, la de ocupas. Esta vecina lo desmiente de plano “aquí, todos somos inquilinos. A mí me alquiló esta vivienda una inmobiliaria de Azuqueca y he estado pagando hasta hace uno o dos meses, hasta que ellos han sido los propietarios” señala Iris.

Ahí entra la “presión” de grupos anti ocupas, “empresas violentas que lo que hacen es amedrentar a la gente. Se llaman desocupas, pero lo que realmente buscan es echar a inquilinas e inquilinos que están pagando un alquiler asequible. Lo que pretenden es hacerse con esas viviendas sin negociar y lugar cobrar más dinero por ellas”, señala Miriam Agudo. La situación deja en una gran indefensión a los moradores de estos pisos.

“Tu vas a llevar a los hijos al colegio y cuando vuelves están tapiando las puertas de tu casa” afirma Susana Martínez. La concejala de Aike en el Ayuntamiento de Guadalajara se ha acercado este miércoles hasta Azuqueca para interesarse por este caso que afecta a mujeres vulnerables. “Hoy ha venido un señor con un cerrajero a cambiar la cerradura, otro día te puedes encontrar que te han cortado la luz o que no puedes pasar al portal. Esa es la manera de echar a la gente de sus casas y especular. Eso es lo que está pasando aquí”.

 

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