Este primer domingo de junio la localidad de Terzaga, en el Parque Natural del Alto Tajo de Guadalajara, celebra su romería de la Virgen de la Cabeza, una devoción que los pastores trashumantes trajeron desde Andalucía hace tres siglos.
Este pequeño municipio de apenas una veintena de habitantes se llena de vecinos de la comarca de Molina de Aragón para cumplir con esta tradición, según informa el Consistorio en la que ha explicado que solo en 2020 y 2021, debido a la pandemia de la covid, se interrumpió la tradición.
La peregrinación arrancará el domingo desde el pueblo hasta la ermita barroca situada en un cerro próximo a la fuente de Noguera, un recorrido de casi tres kilómetros.
Tras llegar a la ermita y celebrarse una misa, la imagen sale en procesión y rodea tres veces el santuario, y la romería concluye con una comida popular. El Ayuntamiento espera que asistan unas 300 personas.
Durante generaciones y hasta comienzos del siglo XX, cada otoño, los ganaderos de Terzaga emprendían el largo viaje hacia Sierra Morena, siguiendo veredas que desembocaban en la Cañada Real Conquense, una vía trashumante que unía la Sierra de Albarracín, el señorío de Molina y la Serranía de Cuenca con las dehesas de Ciudad Real y Jaén.
En el entorno de Andújar, los pastores de Terzaga entraron en contacto con la devoción a la Virgen de la Cabeza, en cuya romería participaban el último domingo de abril antes de regresar a casa con sus rebaños para pasar el verano.
De esta forma incorporaron esta devoción y la transmitieron a sus descendientes, y con el paso del tiempo, entre los siglos XVII y XVIII, se levantó la ermita que todavía es destino de la romería.
EFE






