La subida de precios de la construcción ha hecho que se dispare uno de los proyectos que ya estaba en marcha y, por lo tanto, el resto del complejo
Recreación de la biblioteca de El Fuerte una vez recuperada/ Aike
El final de la historia del complejo del Fuerte de Guadalajara todavía no está escrito, y seguirá dando mucho que hablar en los próximos meses. Quedó claro en el Aikeencuentro que se organizó en la tarde de ayer en el Museo Provincial de la ciudad y que sirvió para conocer en qué punto se encuentra todo después del auto del Tribunal Superior de Justicia de CLM que obliga a la Junta a arreglar de inmediato todos los edificios.
De lo escuchado este lunes de técnicos, profesionales y políticos implicados en el proyecto, quedaron claras tres cosas: ya se está trabajando para realojar los vecinos que aún quedan, que se ha recalculado cuando costará la obra de la biblioteca municipal y lo más sorprendente, que el plazo para presentar recurso por parte de la JCCM, y que era de cinco días, todavía está vigente.
Plazos paralizados
Cuando todos pensábamos que los plazos para cumplir el auto del TSJCLM estaban ya corriendo con normalidad y agotando el primer mes de plazo que dio la justicia, saltó la sorpresa. A finales de enero la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García, señaló que no van a recurrir y que van a cumplir el auto punto por punto, pero lo cierto es que los plazos están paralizados según informaron Esther Santamaría, jurista del Ayuntamiento y el abogado, Pablo Simón. Ello se debe a que en el proyecto de ejecución hay un error en la denominación de una parcela (es la número 7 y pone la número 9) y el gobierno regional ha pedido que se aclare ese aspecto con lo que mientras no haya respuesta los plazos no están corriendo. Todos los presentes en la mesa de Aike, juristas y urbanistas, están convencidos de que la Junta no recurrirá, pero este pequeño error podría añadir meses al cumplimiento del auto que fijaba unos plazos cortos y estrictos.
Una paralización a la que restan importancia desde el gobienro regional. Fuentes de la delegación de la Junta en Guadalajara señalan que si se hizo esa petición fue por aclarar la duda y que se sigue trabajando, dentro de los plazos marcados por el tribunal, para sacar todo adelante. De hecho- señalan estas fuentes- el plazo de un mes expiró ayer y ya se ha cumplido todo lo que marcó el auto judicial. Unos trabajos de los que informarán publicamente el próximo viernes.
La mesa redonda estuvo formada por arquitectos, urbanistas y juristas junto al anterior responsable de cultura en el ayuntamiento, Juan Leal/ Gu Diario
El sobre coste de la biblioteca
De hecho en el encuentro de ayer se explicaran varias actuaciones que ya ha puesto en marcha el gobierno regional.
Uno de ellos es la biblioteca municipal. Un proyecto que instalará en la nave de forja, que lleva hecho desde el año 2023 y que quedó paralizado cuando ya se estaba buscando una empresa para la construcción. Según confirmaban las arquitectas redactoras, el gobierno regional se puso en contacto con ellos el 30 de enero de 2026 para recuperar el proyecto y lo primero que se ha hecho es actualizar los precios. El mismo proyecto que en 2023 iba a costar 1,8 millones de euros ahora costará 2,8 millones. Un 55% más, aunque según la arquitecta Ana Ortíz desde el gobierno regional “no han puesto ninguna pega”.
Lo más destacado del proyecto de la biblioteca es que mantendrá en su interior las máquinas industriales y el aspecto exterior general. Por ejemplo, se cambiarán las cristaleras de madera porque no son eficientes energéticamente, pero se mantendrá su aspecto original. Además, en la parte trasera, debido a la normativa de evacuación, se hará una pasarela muy similar a la del Alcázar como se puede ver en esta infografía.
Parte trasera de la biblioteca una vez reformada. Se mantiene la muralla fusilera y se añade una rampa
El nuevo espacio tendrá un par de pasarelas para unir las dos zonas de la planta superior, y una escalera más, manteniendo la de caracol que hay ya en el edificio. También se mantendrán las barandillas y se arreglarán las terrazas. Será un espacio, según la arquitecta Ana Ortiz, versátil que permite instalar una biblioteca o darle otro uso en un futuro.
Recreación del interior de la biblioteca de El Fuerte
Alternativa para los vecinos
También se ha empezado a trabajar para resolver el tema más sensible: realojar a los vecinos que siguen residiendo en las antiguas viviendas militares. En su momento, según datos del ayuntamiento, había 22 casas ocupadas y la Junta ya ha pedido al ayuntamiento que actualice esa cifra. Y lo han hecho usando tanto el padrón como con una visita, vivienda a vivienda, por parte de la policía local. Según cifras municipales el número casas en uso que hay en la actualidad es prácticamente la misma. Ahora la Junta tendrá que comprobar si los ocupantes son los mismos o sus descendientes, o si no tienen nada que ver de manera que se indemnizará o realojará a los que siguen siendo considerados como ocupantes legales.
Usos ¿definitivos?
Sobre los usos que se dará a cada edificio ( y que puede conocer en este reportaje) la jefa de Urbanismo del ayuntamiento de Guadalajara, Blanca Causapié, no descarta que se produzcan cambios en un futuro ya que
Las viviendas se convertirán, según el anexo 1, en residencia de estudianteses una decisión de la Junta de Gobierno. Causapié cree que el auto del juzgado pide que se mantengan esos usos “para no se pongan excusas y que no siga una discusión que no acaba nunca”.
Lo que está claro es que la inversión en el complejo será muy importante porque el arreglo de los edificios no se quedará solo en arreglar paredes y tejado “entiendo que tienen que ser completa y acabada igual que el proyecto de la biblioteca o de las escuelas municipales”- advierte Causapié. Una inversión importante aunque según recuerda, Jorge Riendas, arquitecto técnico y miembro de Aike, la Junta de Comunidades, que en este caso actuó como una empresa privada "se llevó de Guadalajara mucho dinero con este proyecto y todavía no ha pagado nada a la ciudad. Y eso hay que decirlo"- ha recordado.
Este Aikeencuentro fue moderado por la periodista Beatriz Palancar (Premio Libertad de Expresión 2026), y contó con la presencia de Juan Leal, el abogado urbanista Pablo Simón, las arquitectas del proyecto de la Biblioteca, Ana Ortiz y Susana Granizo, y técnicos municipales como Esther Santamaría y Blanca Causapié.






