En plena naturaleza, en el Camino de Quer
Baterías contaminantes abandonadas. Fotos: Pedro Peña.
Contienen materiales altamente contaminantes. Doce baterías utilizadas como alimentación en infraestructuras eléctricas continúan abandonadas en plena naturaleza, en Azuqueca de Henares, en el conocido como Camino de Quer. Pertenecen al modelo KL 185 P de la marca alemana GAZ, fabricante de baterías de níquel-cadmio.
Los acumuladores estaban ocultos tras la maleza al borde del camino, hasta que un vecino azudense, Pedro Peña dio la voz de alarma. Desde entonces realiza un seguimiento continuo a modo de denuncia en sus redes (facebook.com/pedropeadelamoazuqueca) Se han trasladado los hechos tanto a Policía Municipal como a Guardia Civil, Seprona Las baterías siguen ahí, tiradas, esperando que alguien las retire, junto al camino que conduce a una torre de repetición de telefonía móvil.
Una de las baterías localizadas. Foto: Pedro Peña.
Si las baterías llegaran a deteriorarse y liberaran su contenido, podrían suponer un riesgo para el medio ambiente. El cadmio figura entre los metales pesados cuya liberación al suelo y a las aguas subterráneas puede generar riesgos ambientales y para la salud. Por eso la ley prohíbe su abandono y exige que estos residuos sean retirados y tratados por empresas autorizadas.
Su abandono podría llegar a constituir un delito contra el medio ambiente previsto en el Código Penal. El responsable o responsables podrían enfrentarse, en casos extremos, a una prisión de 6 meses a 2 años, además de multa e inhabilitación.
Basura
La presencia de estos residuos no es la única en el Camino de Quer. La zona se ha convertido en un auténtico vertedero donde la basura campa a sus anchas. La maleza al borde del camino apenas oculta la porquería de todo tipo que se encuentra a poco que uno indague. Desechos de muebles, neumáticos, partes plásticas de vehículos, sacos de escombros.
Junto al Camino de Quer. Foto: GUdiario.
Aunque no tan acusado, el panorama se repite al otro lado de la A2, en el entorno del río Henares. El camino que lleva a la Reserva Ornitológica y la Depuradora Municipal tiene también sus “puntos negros” de escombros, residuos plásticos, retretes; todo parece valer cuando nadie mira. La situación mejora en el Camino de la Barca y las otras sendas que conducen al entorno del río, aunque nunca dejan de faltar latas, vidrios o paraguas abandonados en sus márgenes.
El pasado domingo, voluntarios convocados por la asociación Azunatura, dedicaron la mañana a limpiar parte del Arroyo del Vallejo en Azuqueca. En apenas dos horas reunieron 60 sacos de basura, además de retirar residuos como bañeras, escombros, restos de poda, ropa y vidrios.






