Unas 10.000 personas contemplaron el eclipse en Alovera, Azuqueca y Cabanillas
Las gafas,imprescindibles para ver el fenómeno. Foto: Alovera en Red.
La expectación comenzó antes, mucho antes. Como si fuera una playa en la hora punta, las sombrillas, las mesas, las sillas y neveras de picnic habían cogido posición en primera fila, en los márgenes de la carretera cuando aún no se había cortado la circulación. Ya se repartían las gafas, se hacía notar la presencia de Policía Local y Protección Civil y se incrementaba la ilusión por vivir un acontecimiento histórico. Alovera fue este miércoles una de las muchas localidades de Guadalajara donde se vivió el eclipse. Con curiosidad, de forma multitudinaria y ordenada.
Tan solo en la localidad aloverana, en la cercana Azuqueca y Cabanillas del Campo fueron casi 10.000 las personas que se juntaron para vivir, unidas, el fenómeno solar de este 12 de agosto.
Casi 5.000 personas en Azuqueca. Foto: Ayuntamiento.
En Azuqueca el complejo San Miguel reunió a unas 5.000 personas, no solo vecinos azudenses, sino también madrileños e incluso procedentes de otras comunidades y algún que otro país, como Italia. Las colas comenzaron antes de las 16,00 horas, el recinto se abrió a las 18,00 y se cerró a las 22,00. El control de acceso estuvo formado por seis agentes de la Guardia Civil y otros seis de Policía Local. Además, se sumaron al dispositivo siete voluntarios de Protección Civil y 18 de Cruz Roja.
Mientras, en Alovera, el Ayuntamiento había acotado la Avenida Víctimas del Terrorismo, donde se reunieron hasta 4.000 personas en un ambiente, al igual que en Azuqueca, distendido y relajado. El momento era propicio para disfrutar de este fenómeno astronómico.
Instrumental para ver y fotografiar el eclipse. Foto: Alovera en Red.
También se instalaron zonas de sillas para personas mayores o con necesidades especiales y se puso un vehículo cisterna con agua potable para refrescar y dar de beber a los asistentes.
Desde las siete de la tarde, ante el corte del tráfico y peatonalización de la vía y el establecimiento de zonas especiales de aparcamiento, comenzó la afluencia de vecinos y visitantes. Unos llegaron con equipos propios, otros en ambiente más familiar; todos acudieron para disfrutaron del fenómeno astronómico.
Concentración en el "Ramiro Almendros" de Cabanillas. Foto: Ayuntamiento.La imagen se repitió en muchos puntos de la provincia. En Cabanillas del Campo fueron alrededor de 500 las personas que se reunieron en el complejo deportivo “Ramiro Almendro”; muchos de ellos habían llegado desde la Comunidad de Madrid.
Eclipse
La temperatura fue descendiendo lentamente según la luz se apagaba y la luna iba cubriendo el disco solar desde la parte inferior derecha. No hacía falta calcular cuando quedaba para que se produjera el momento de totalidad. Siempre había alguien mejor preparado, al lado, que se encargaba de anunciarlo “quedan diez minutos, quedan dos minutos”.
Foto tomada durante la totalidad. Foto: Alovera en Red.
Y de repente, casi como sin darnos cuenta, se produjo. Por unos breves momentos, solo por unos instantes, pudimos quitarnos las gafas y contemplar como la luna tapaba el sol.
Fueron apenas unos segundos de intensa belleza, de una emoción que dejó correr lágrimas por los rostros de alguno de los presentes. Se produjeron aplausos y el público esperó que, de nuevo, empezará a “amanecer”.
Tras ello los asistentes comenzaron a desfilar de vuelta a sus rutinas de calor, barcacoas y aires acondicionados. Lo hicieron con la sensación de haber vivido un momento especial y con un adjetivo bailando alrededor de su cabeza. Impresionante.






