Ha sido elegida, entre las cuatro presentadas, por ser la oferta económica más ventajosa
Recreación de cómo quedará la biblioteca de El Fuerte/ JCCM
Ya no hay impedimentos para que empiecen las obras de la nueva biblioteca municipal que se va a instalar en la nave de forja del complejo del Fuerte de San Francisco, en Guadalajara capital. Tras un proceso en el que se presentaron cuatro empresas, la consejería de Fomento ha elegido a la empresa Ceviam para haga la obra. Unos trabajos que comenzarán en unas semanas.
La oferta de Ceviam ha sido la más económica de las presentadas ya que hará los trabajos por 4,14 millones de euros, medio millón de euros menos de los presupuestados en un principio. Las obras tendrán que estar terminadas en un año.
La empresa Ceviam ha trabajado ya en nuestra provincia en concreto en Azuqueca de Henares donde realizó la rehabilitación de la piscina municipal. Además, se ha encargado de la reforma del edificio materno infantil del Hospital 12 de octubre o de la construcción de diversos colegios y edificios de juzgados, entre otros.
Parte trasera de la biblioteca una vez reformada/ JCCM
La primera obra del complejo
Esta será la primera obra que se acometa para cumplir el auto del Tribunal Superior de Justicia de CLM, un auto dictado en enero de 2026, en el que el alto tribunal exigía al gobierno regional el cumplimiento de una sentencia de 2017 que había quedado en el olvido. Puede leer el auto completo del TSJCLMN aquí
Esta será la primera obra que se sumará a las de emergencia que se están realizando en diversas instalaciones el complejo, a la de la nave de talleres donde se instalarán las escuelas municipales y otras dependencias que se usarán como residencia universitaria, centro de información o museo de la ciudad, entre otras cuestiones.
Recreación del interior/ JCCM
Un tema pendiente desde hace décadas
Hay que recordar que el origen de este tema está en el año 2004. En aquel momento y para construir el mayor número de viviendas posibles en El Fuerte, el ayuntamiento de Guadalajara cedió unos terrenos de su propiedad a la Junta. El Gobierno regional a cambio se comprometía a arreglar los edificios históricos del complejo, pero nunca cumplió y tras muchas dilaciones acabó en el juzgado.






