
Los profesores Luis del Peral y María Dolores Rodríguez trabajan en la reducción y compresión de la ingente cantidad de datos que acumula esta nueva generación de observatorios, especializados en el estudio de rayos gamma de muy alta energía
Los investigadores de la Universidad de Alcalá (UAH) Luis del Peral, catedrático de Física Aplicada; y María Dolores Rodríguez, catedrática de Física Atómica, Molecular y Nuclear; forman parte del grupo internacional de científicos, técnicos e ingenieros que harán posibles los cuatro Large-Sized Telescopes construidos en el Roque de los Muchachos (La Palma) por el consorcio internacional Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO).
Estos supertelescopios de 23 metros de diámetro se inaugurarán el próximo 15 de octubre y están centrados en el estudio de los rayos gamma de muy alta energía. A diferencia de la astronomía óptica, los LST no observan principalmente luz visible, sino la radiación producida por fenómenos extremadamente energéticos, como agujeros negros supermasivos, supernovas, púlsares o sistemas binarios. Los monitorizan indirectamente, a partir de los destellos de luz Cherenkov que producen esos rayos gamma cuando son filtrados por la atmósfera terrestre.
Además de alojar el CTAO-Norte (el sur está previsto construirlo en Chile), España es, junto a Japón, el país que más contribuye al desarrollo de los LST, ya que aporta el 32% del proyecto. Entre las 10 instituciones nacionales que forman parte del consorcio está incluida la Universidad de Alcalá, junto a otras universidades como la Complutense, la de Jaén y la de Barcelona, así como diversos centros de investigación como el Instituto de Astrofísica de Canarias, el Instituto de Física de Altas Energías (IFAI) y el CSIC.
De esta forma, la comunidad científica española tendrá un acceso privilegiado al tiempo de observación desde estas instalaciones, generando un importante polo de atracción de talento y producción científica en el país.
Como tinerfeña, para María Dolores Rodríguez formar parte de un proyecto como los LST, con sede en La Palma, tiene una especial significación. “Para mí es una alegría, como canaria, que haya un experimento de este calibre internacional y donde España tiene este liderazgo. Es un doble orgullo como canaria y como científica”, afirma.
DEL PERAL: "PARTICIPAR EN ESTE PROYECTO ES UN SUEÑO"
“Para nuestro grupo, participar de este proyecto internacional es como un sueño. Recuerdo que cuando empezaron a decir que iban a construir una RAI de telescopios, yo pensé que aquello era una locura”, añade Del Peral.
Aunque la UAH entró a formar parte del consorcio en 2022, este empezó a gestarse en 2005 por iniciativa de la comunidad científica internacional de astronomía gamma de muy alta energía y se formalizó en 2008.
“Cuando nos incorporamos, el primer telescopio, el LST 1, ya estaba construido y estaba funcionando”, expone. “Para entonces, el trabajo de hardware estaba ya todo decidido, así que empezamos colaborando en software y en el tratamiento de datos para poder obtener resultados científicos, que son dos partes imprescindibles del proyecto”, continúa.
Hacer los datos de los LST almacenables y digeribles
Tal y como argumenta Rodríguez, los cuatro supertelescopios generan tal volumen de datos que sería imposible almacenarlos y procesaros si no se eliminara previamente toda la información redundante o irrelevante que generan y se comprimen los datos que sí pueden tener valor científico.
“Se reciben de entre 7 y 17 terabytes por hora de datos y de ahí hay una primera compresión”, explica la catedrática de Física Atómica, Molecular y Nuclear de l a UAH. “Se quedan en unos tres teras por hora, pero sigue siendo un volumen inmanejable de datos; y ahí es donde entra la contribución de la Universidad de Alcalá junto al el IFAI y la UCM para realizar una última reducción de datos y nos quede al final como un tercio de los datos”.
Tras la inauguración del 15 de octubre, los LST deberán superar una exhaustiva fase de puesta en marcha por parte de la Colaboración LST antes de ser aceptados formalmente por el CTAO ERIC (Organización Central del CTAO) para iniciar su operación y la explotación de la denominada «ciencia temprana». Está previsto que el LST-1 sea el primero en ser aceptado durante el 2027, acercando así el inicio de la gran producción científica del Observatorio.






