El plan de protección de este ave en vías de extinción choca con los planes de la empresa Aviagén
Ejemplar de alondra ricotí, una especie en peligro de extinción que tiene importantes colonias en la zona de Maranchón/ Seo Birdlife
La Plataforma para la Defensa del Valle y Hoces del Mesa sigue luchando para evitar que se pongan en marcha cinco granjas de gallinas que irán en el entorno de Maranchón. Una lucha que ahora ha encontrado un aliado: la alondra ricotí.
El gobierno de CLM ha puesto en marcha un plan para recuperar esta especie que se encuentra en peligro de extinción. De ella, apenas hay 3.100 machos en toda España, y de ellos 500 se encuentran en Guadalajara y la casualidad ha hecho que la mayoría estén en el entorno de Turmiel y Maranchón, los lugares donde la empresa Aviagén tiene previsto instalar cinco macro granjas con más de 50.000 gallinas.
La Plataforma se ha reunido con el ayuntamiento de Maranchón para mostrarles el mapa que muestra como algunas de las granjas que se pretende instalar están cerca de esta especie, una convivencia que es “imposible”, según Pedro García portavoz de la plataforma “las alondras necesitan tranquilidad. Es muy sensible a la presencia humana y lo es mucho más al trasiego de camiones que va a haber en la zona”- alerta.
Miembros de la plataforma del Valle del Mesa/ Gu Diario
Una preocupación que le han trasladado al alcalde de Maranchón quien se ha comprometido a realizar una consulta con la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad de Castilla-La Mancha para ver si se puede justificar la paralización cautelar del proyecto.
Desde la Plataforma siguen pidiendo que no se lleve a cabo la construcción de las cinco granjas y aseguran que la empresa ya ha manifestado que o las construye todas o no construye ninguna, lo que muestra que es un proyecto común aunque ha sido fraccionado para evitar una evaluación de impacto medioambiental más complicada.
En estos momentos, de las cinco macro granjas previstas tras de ellas “La Velasca”, "Cabeza Grande" y "Los Lebrones", están bastante avanzadas mientras que otros dos han sufrido parones: una por modificación del proyecto y otra por problemas medioambientales. La Plataforma ha anunciado su intención de interponer recursos contencioso- administrativos contra las autorizaciones que continúen otorgándose y advirtió de que, en caso de iniciarse las obras de cualquiera de las granjas, se estudiará la presentación inmediata de denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente solicitando medidas cautelares de paralización.
Una negativa férrea que les tiene en alerta porque consideran que si se da permiso para instalar una el resto de granjas y sus industrias derivadas como una planta de biogás, irán llegando poco a poco. Por eso todo lo fían a la alondra ricotí. 500 ejemplares que pueden poner en jaque a 50.000 gallinas.






