Han pasado a formar parte de la lista roja de patrimonio de Hispania Nostra
Palacio de la Encomienda del Collado
Hispania Nostra ha incluido el Palacio de la Encomienda del Collado, en Berninches, y la Casa fuerte del Marqués de Santa Coloma, en Chera, pedanía del municipio de Prados Redondos; en su Lista Roja debido a su preocupante estado de conservación y al riesgo de pérdida de sus valores históricos, arquitectónicos y patrimoniales.
Con estas nuevas incorporaciones, Castilla La Mancha alcanza un total de 142 elementos patrimoniales en riesgo. Por provincias, Toledo concentra el mayor número de bienes incluidos en la Lista Roja, con 50, seguida de Guadalajara con 42, Ciudad Real con 19, Cuenca con 18 y Albacete con 13.
Casa fuerte del Marqués de Santa Coloma
Una casona alcarreña vinculada a la Orden de Calatrava
El Palacio de la Encomienda del Collado se localiza en el antiguo despoblado de El Collado, una aldea fundada en el siglo XII por la Orden de Calatrava y abandonada en el siglo XIV por los efectos de la peste negra. Del enclave solo se conservan la iglesia románica de la Virgen del Collado, hoy ermita de Berninches, y esta casona, heredera de la antigua casa fuerte que servía como residencia del comendador. Uno de sus elementos más singulares es el balcón interior que comunicaba la vivienda con el ábside de la ermita, permitiendo seguir los oficios religiosos desde el propio edificio.
Mientras la ermita fue restaurada y se conserva en buen estado, la casona permanece en manos privadas, sin protección específica y en situación de abandono. El deterioro de su cubierta, actualmente en proceso de caída, amenaza con acelerar de forma irreversible la degradación del inmueble.
La Casa fuerte del Marqués de Santa Coloma, situada en Chera, pedanía de Prados Redondos, formaba parte del sistema de casas fortificadas del Señorío de Molina, desarrollado entre los siglos XIII y XVI como red de control jurisdiccional, económico y militar del territorio tras la consolidación cristiana del área.
Aunque está protegido como Bien de Interés Cultural por el Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de castillos españoles, el conjunto se encuentra en estado de ruina progresiva. Solo conserva restos parciales de su estructura y, pese a algunas intervenciones puntuales, continúa presentando un deterioro generalizado que compromete su conservación.






